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¿Comer pescado y ‘fast living’? Sí, es posible.

30 de agosto de 2019

Empieza el nuevo curso y en breve las ciudades recuperarán el ritmo. Vuelta al cole, a las prisas, al trabajo, a la jornada completa, a prepararse el táper para la oficina… Y también los buenos propósitos de comer bien. Es importante tener en cuenta la realidad para planificar un menú semanal factible y acorde a las posibilidades de cada uno. Y es que muy a menudo el ritmo de vida, sin tiempo ni para hacer la compra o el cansancio al llegar a casa nos lleva a resolver la cena en poco tiempo. Si tienes la despensa medio vacía o quieres pasar de largo de la cocina, es fácil que optes por lo primero que encuentres. Típico del "fast living". Embutidos, fiambres, un poco de queso, un vaso de leche con galletas… O recurrir a comida rápida a domicilio o a un producto precocinado de baja calidad nutricional.

Alternativas de comida rápida y de calidad

¿Y en el trabajo? Si no hemos podido preparar el táper para el día siguiente, es fácil decantarse por comprar cualquier pieza de consumo rápido en una máquina de "vending" o, de nuevo, por la comida para llevar. Pero, en realidad, hay infinidad de posibilidades muy rápidas, y mucho más saludables y nutritivas de las que echar mano cuando las necesitamos. Adaptadas al "fast living". Hablamos por ejemplo de las verduras y hortalizas en conserva o congeladas, los botes de legumbres, los preparados de verduras listos para calentar en el microondas, los frutos secos y las semillas, el arroz o pasta integral preparada… Y, como no, también el pescado. Tanto las latas de conserva de calidad, como el pescado congelado son alternativas sanísimas. ¡No hay excusa para hacer malas elecciones en la preparación de una comida rápida! Todavía hay gente que relaciona el consumo de pescado con un mayor trabajo para comprar, conservar y preparar. Por eso, acabar por quedarse en un segundo plano en sustitución de algo más rápido de hacer como un filete a la plancha o embutido para cortar. Pero el pescado también tiene su versión de comida rápida para cuando lo necesitemos o nos apetezca. El pescado congelado y las conservas de pescado son nutricionalmente óptimas.

Pescado congelado, con todos los nutrientes, seguro y siempre a mano

El pescado congelado, especialmente el ultracongelado en alta mar que Congalsa emplea como materia prima, conserva todos los nutrientes y las propiedades del fresco. Nos permite ahorrar tiempo porque lo tenemos siempre disponible, sin necesidad de comprarlo al día, limpiarlo bien, congelarlo cuando sea necesario en prevención del anisakis o para consumirlo en otro momento… El pescado congelado permite preparaciones en solo 5 minutos ya sea a la plancha, hervido, en papillote… Y si lo acompañamos con una ración de verduras u hortalizas, tendremos una comida o cena completa y un táper saludable para volver a trabajo con buen pie. La calidad nutricional de los alimentos es una de las preocupaciones de Congalsa y por ello creamos un Comité Científico, con nutricionistas y técnicos internos. Este comité se reúne de forma periódica, ofrece recomendaciones y testa los productos que la compañía pone en circulación. Por eso, disponemos de soluciones alimenticias a partir de pescado y marisco congelado que permiten, por ejemplo, resolver una comida rápida o una cena en menos tiempo del que hace falta para hacer una pizza precocinada o esperarla a domicilio.

Una vía sencilla para aumentar la ingesta de pescado

 Las conservas de pescado son otra salida rápida para comer dentro o fuera de casa y tener la cena lista en un minuto… Pero debemos conocer cómo hacer las elecciones adecuadas. La opción más saludable son las conservas al natural o en aceite de oliva, preferiblemente virgen o virgen extra y la versión baja en sal. Debemos evitar las conservas en aceite de girasol y, sobre todo, las enlatadas en salsas grasas. Pueden combinarse con un poco de tomate con pimientos de piquillo, en una ensalada abundante, en forma de bocadillo con pan integral… En definitiva, en preparaciones que no llevan más de 3 o 4 minutos. Alcanzar la frecuencia de consumo de pescado recomendado no es tan complejo como puede parecer. Hay alternativas de gran utilidad que incorporar en nuestro día a día, junto al consumo de pescado fresco, para completar nuestra alimentación y mantener esos buenos propósitos en el tiempo.